En días como hoy, en los que toda la actualidad mediática, informativa, social y tabernera está centrada en el Barça-Madrid de Copa del Rey (yo también estoy bastante pendiente), a mi me apetece hablar de la situación del sector audiovisual en Galicia, sobre todo, después de la Gala de los Premios Mestre Mateo.

Bien, me parecen sobre todo destacables dos declaraciones de dos monstruos de este mundo, como son el director Jorge Coira (El año de la garrapata, 18 comidas) y el dicharachero y polifacético actor Miguel De Lira (Crebinsky). Ambos coinciden y afirman que, el audiovisual en Galicia pasó de ser un sector estratégico y fomentado, tanto por gobiernos de derechas como el bipartito de PSOE-BNG a ser un sector totalmente olvidado. Esta verdad es innegable para cualquiera que tenga un mínimo contacto con un miembro de este mundo y esta industria, que, en cuanto a nivel de innovación, desarrollo, fomento y potenciación, está, actualmente, a la deriva, sin vela y sin motor para poder ser encauzada a un rumbo meramente aceptable.

A día de hoy, es impensable que un estudiante de audiovisual, con su carrera, su ciclo, sus estudios- en definitiva, una formación-, busque una salida profesional en este mundo. Primero, la potenciación de este sector ha dejado un mercado muy atomizado para la situación actual: hay demasiadas empresas para la poca demanda existente; segundo, las posibilidades de expansión de mercado son prácticamente nulas, ya que las grandes empresas gallegas se dedican a buscar productoras y agencias de publicidad de cualquier otra parte de España o del mundo para llevar a cabo sus campañas de publicidad y marketing. Y, por último, tercero, porque a pesar de la atomización del mercado, las pocas ayudas, becas o subvenciones que salen a la luz, siempre se las conceden a las mismas entidades. Por lo tanto, la situación para los jóvenes talentos es de todo menos esperanzadora.

Por otra parte, viendo el lado positivo, veo un halo de luz que nos ayuda a vislumbrar un futuro mejor. Ello es el éxito de productos como Celda 211 el pasado año; 18 comidas y Crebinsky están teniendo una buena venta de entradas en taquilla y el actor del momento en Galicia, Rubén Riós (además de actor, director y escritor de producciones audiovisuales) desarrolla una idea original, producida por Farruco Castromán y protagonizada por el enorme Luis Tosar: un proyecto en mayúsculas llamado Galaicus, que como me ha comentado una amiga: “tiene más que buena pinta”. Al mismo tiempo, continúan existiendo interesantes propuestas en el terreno documental (véase Marcos Nine) y la cantera de actores sigue creciendo con Alba Messa, María MeraSergio Zearreta

En fin, pensemos en positivo, porque, en estos tiempos que nos ha tocado vivir, las cosas no están bien para nadie… Yo me quiero seguir permitiendo soñar, en trabajar en esto del cine algún día…

Más información en Xornal.com:

Entrevista a Jorge Coira

Entrevista a Miguel de Lira

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